miércoles, 18 de diciembre de 2013

LIMPIEZA INTERIOR



Estaba necesitando hacer una limpieza en mí: tirar algunos pensamientos indeseados, lavar algunos tesoros que estaban medios oxidados.

Entonces saqué del fondo de las gavetas recuerdos que no uso y no quiero más.

Tiré afuera algunos sueños, algunas ilusiones.

Papeles de regalos que nunca usé y sonrisas que nunca regalé.

Tiré afuera la rabia, el rencor y las flores marchitas que estaban dentro de un libro que nunca leí.

Miré mis sonrisas futuras y mis alegrías pretendidas y las coloqué en una caja, bien ordenaditas.

Saqué todo de adentro del armario y lo fui tirando al suelo: pasiones escondidas, deseos reprimidos, palabras horribles que nunca hubiera querido decir, heridas de un amigo, recuerdos de un día triste.

Pero también encontré otras cosas… ¡muy bellas!: un pajarito cantando en mi ventana, aquella luna color de plata, la puesta del sol.

Me fui encantando y distrayendo, mirando cada uno de aquellos recuerdos.

Me senté en el suelo para poder escoger.

Arrojé directo en el saco de la basura los restos de un amor que me hirió.

Tomé las palabras de rabia y dolor que estaban en el estante de encima, pues casi no las uso, y las tiré afuera en el mismo instante.

Otras cosas que aún me hieren, las coloque en un cajón para después ver lo que haré con ellas, si las olvido o las envío a la basura.

Encontré aquella caja, en aquella gaveta en que uno guarda todo lo que es más importante: el amor, la alegría, las sonrisas y la Fe para los momentos que más la necesitamos.

Recogí con cariño el amor encontrado, doblé ordenadito los deseos, coloqué perfume en la esperanza, pasé un pañito en el estante de mis metas y las dejé a la vista para no olvidarlas.

Coloque en los estantes de abajo algunos recuerdos de la infancia, en la gaveta de encima, los de mi juventud, y colgado bien enfrente, puse mi capacidad de amar y principalmente…la fuerza para volver a empezar.

RISA REMEDIO INFALIBLE



“Aquel que logra reírse de sí mismo, de sus pesares, de sus reacciones ante los hechos, logra ver el rostro de Dios” – Madre Teresa de Calcuta

La vida es un gran chiste contado por Dios y quienes entienden esta verdad ríen, disfrutan y celebran cada día.

Quienes aún no han entendido el chiste, es porque están demasiado ocupados tomándose la vida en serio; pensando en cómo resolver los problemas, las dificultades, dejándose arrastrar por penas y tristezas. Olvidan que en esta vida todo es transitorio, todo pasa y lo que hoy te preocupa o te duele, mañana no será más que un recuerdo lejano. ¿Entonces para qué malgastar el tiempo en algo que sabemos que pronto pasará?

La vida es mucho más simple de lo que piensas, no trates de entenderla solo vívela con alegría y deja que la risa sea tu compañera.

Hay mucho de que reírse, aprende a reírte de la vida y también de ti mismo, de tus errores, de tus recuerdos, de tus historias, de quien fuiste y quien eres. Ríe frecuentemente porque la risa y la tristeza no pueden existir al mismo tiempo, por eso quien ríe estará siempre feliz.

Hay muchos que saben lo bien que hace reírse, prueba de ello es que en uno de sus textos el famoso místico de la India, Osho, cuenta que en los monasterios Zen lo primero que deben hacer los monjes por la mañana es reír. ¿No te parece una muy buena idea, y qué tal si empiezas a hacer lo mismo? Comienza cada mañana riéndote, ¡qué mejor manera de comenzar el día!

Quizás cuando los demás te escuchen riendo solo y sin motivo aparente, te dirán que estás loco y estará perfecto, porque para ser feliz es indispensable agregar un poco de locura a la vida. Corre, salta, canta, juega, como los niños, encuentra la parte graciosa de cada situación y ríe, ríe fuerte, ríe con ganas y ayuda a que los demás también se rían, recuerda que la risa es contagiosa.

“Si no ríes no podrás entender la vida, entonces si quieres entender la vida, ríe”

Agua que no hay que beber déjala correr


Cuando algo no te incumbe no te metas, si alguien no te quiere, déjalo, si nadie te pidió consejo, guárdatelo.

Acostumbramos a querer estar en todos lados y al final no estamos en ninguno. Si se adquiere un compromiso, se adquiere al cien por cien. Si estamos… estamos, apóyate en mi si te puedo aconsejar lo haré, pero no te obligaré a nada porque tu vida es tuya y solo tú puedes mover ficha y vivirla y tienes derecho a vivirla como quieras o como puedas. Nadie tiene el derecho de decirte que no lo haces bien, que no eres valiente, que no vales.
Porque nadie sabe lo que cuesta estar en tu piel, ni vivir tu experiencia, ni estar en tu circunstancia.

A veces no podemos estar con quien queremos, porque el tiempo de estar con esa persona ya pasó. Las personas están un tiempo con nosotros y después por unas circunstancias u otras se separan de nosotros, se van.

Unas veces con enfados y portazos, otras silenciosamente, pero sea como sea se van, desaparecen y no es bueno ni sano querer que se queden.
Podemos tener nostalgia a veces, pero es necesario dejar atrás el pasado para avanzar y poder vivir el presente.

Así que si no vas a beber o no puedes, déjalo

Seres humanos


A veces cometemos torpezas, locuras varias que nos dejan pensando, imaginando… Pero somos humanos y es normal que a veces estemos confundidos y otras veces seguros de nosotros mismos.

Si un día tropiezas y te caer ¿acaso te quedas en el suelo? No, te levantas, sacudes el polvo, te lames las heridas y vuelves a la carga.

Nadie debería sentirse mal por tener un “momento” de inseguridad, no somos robots (yo al menos no lo soy), el problema quizás venga cuando esa inseguridad intenta quedarse.

Entonces es cuando empieza la lucha y en esa lucha estamos solos, no podemos ni debemos buscar aliados, pues lo único que conseguimos es liarlo todo más. Por supuesto que las opiniones y los consejos se suceden uno detrás de otro, como las letras que pones al escribir y todo el mundo tiene la respuesta a problemas y cuestiones que nadie entiende en realidad.

Por eso en ese caso, cuando eso pasa hay que apagar el corazón y escuchar a la razón y entonces nos damos cuenta que no hay salvadores ni salvados, sólo personas que intentan vivir, que a veces se equivocan, que muchas veces aciertan pero que muchas otras veces solo se fijan en las veces que se equivocaron , lamentablemente.

Hay que aprender a quitar del vocabulario algunas palabras y locuciones, como por ejemplo me equivoqué, todo lo hago mal, etc. Hay que darse cuenta que no es cierto.

Si nos equivocamos es por que intentamos algo, quizás con demasiada pasión, pero aprendemos de nuestros errores, todo lo hacemos lo mejor que podemos y bueno a veces sale bien y otras veces simplemente tenemos que aprender la lección.

En este camino en el que todos estamos ya sea largo a corto, todos tenemos que aprender, nadie nace sabiendo y todos cometemos errores. Hace poco escuché una frase en televisión que dejo aquí: “Lo que nos define no es lo que somos ni como somos, sino como nos levantamos después de caer”

Solo somos seres humanos, nada más

martes, 17 de diciembre de 2013

Tesoros


Somos como cofres de tesoros, nunca sabemos del todo como somos hasta que nos enfrentamos a situaciones difíciles.

A veces aún conociéndonos a nosotros mismos, nunca sabemos como vamos a reaccionar en según qué situaciones.

El ser humano es extraordinario, somos regalos, todos nosotros somos regalos empaquetados, a veces con muchas capas de papel.

Lo único que tenemos que hacer es convencernos a nosotros mismos de lo maravillosos que somos, dejar de criticarnos y querernos tal y como somos.

Los tesoros a veces están escondidos y se tienen que buscar. La búsqueda de tesoros puede ser apasionante y reconfortante a la vez. Es como un juego, el juego de la vida “buscar para encontrar, para seguir buscado”.

No por hacer más eres más ni por hacer menos eres menos. Somos lo que somos. Como granos de arena de una playa paradisíaca y no podemos vivir aislados del resto porque entonces la playa dejaría de ser playa y por supuesto paraíso.

Los juegos tienen que ser divertidos, así que toma la vida a broma y ésta se reirá contigo y se volverá dulce. Si te la tomas demasiado en serio se volverá amarga.

Intenta beberla a tragos cortos, despacio, disfrutando cada sorbo como si fuese el último, pues no sabes cuando se acabará tu trago. Si te atragantas, recuperarte enseguida, aprende el mensaje y sigue bebiendo y saboreando con el paladar siempre apunto para probar nuevos sabores.

Vivir es experimentar cosas nuevas y sobretodo aprender millones de cosas.

Entre amor y soledad



La necesidad de estar con alguien te hace muchas veces aferrarte a gente. Y te aferras creyendo que esa persona es lo mejor de mundo. Pero después de algunos tropiezos te das cuenta que tu mejor amigo eres tú mismo.

Quien lea esto dirá que estoy equivocada, intentaré que llegue el mensaje que pretendo difundir. No digo que se tenga que aislar uno de todo y de todos, no, digo que se compartan pensamientos, experiencias, risas, llantos y toda clase de cosas, en definitiva que se comparta vida, pero sin hacer de las personas el centro de nuestro universo.

Tal vez las canciones que hemos tatareado y las películas que hemos visto nos han hecho crear en nuestra mente una imagen distorsionada del amor.

El Amor tiene que ser ante todo libre, no se le puede enjaular, ni tampoco tratar de atrapar, por que entonces sucede que el amor se va.

Y tampoco hace falta buscar mucho por que está en todos los rincones y los sitios en donde miremos, lo que pasa es que a veces estamos ciegos.

Todo el mundo quiere ser correspondido y es normal, pero no se puede mendigar, o te quieren o no te quieren. Es así de sencillo y así de fácil.

La soledad es muy dura, pero solo en soledad es cuando nos conocemos realmente, solo en ella podemos saber lo que realmente queremos y como somos. Y solo con ella sabemos que somos realmente fuertes y que a pesar de todo, nada ni nadie podrán con nosotros.

Entre el amor y la soledad estamos nosotros mismos.

Tiempo de amor



Llegó así sin avisar, como lluvia en el mes de agosto, hablamos de miles de cosas, nos divertimos, nos amamos.

Eran tiempos de sol y de fruta fresca, donde no tenían fin las risas y los silencios se hacían necesarios, solo por mirarnos a los ojos y decirnos todo.
No era necesario nada más, no hacía falta tener miedo , ni aparentar ni mucho menos desconfiar el uno del otro, la confianza y la fe eran plenas, al tocar los corazones.

La búsqueda ha acabado, la verdad es que sola hacía falta vivir, sin pensar, despacio, sin prisas, visitar lugares, conocer gente, disfrutar de la soledad, de la compañía, de todo, solo hacía falta eso, pero costó mucho tiempo comprenderlo y dedicarse.

Pensamos que el amor tiene miles de formas, pero en realidad tiene una sola, la aceptación de todo y de todos, sin necesidad de ningún pretexto y excusa. El amor y el silencio van unidos de la mano, andan por un mismo sendero, llegan a un mismo punto. Donde hay silencio, hay aceptación y amor; donde hay amor solo existe amor.

A veces por amor también tenemos que separarnos, aprender a estar solos y a ser, a vivir, a arriesgar, a probar y también como no a equivocarnos. Pero cuando aprendemos eso ya estamos listos para dar el próximo paso.

Todo el mundo se cae, no hay por que tener miedo, todo el mundo se levanta, aunque todos necesitamos distintos tiempos para hacerlo, pero lo más importante es que lo hagamos, que no nos rindamos, que lo intentemos.

Por eso y por muchas otras razones, merece la pena seguir intentándolo, seguir el camino, no pararse demasiado tiempo y seguir.

Es tiempo de risa y de amor.